La Matanza: En lo que va del 2019 ya suman 16 las muertes en hechos violentos

La Matanza  tiene el triste privilegio de ser uno de los municipios de la Provincia de Buenos Aires con mayor porcentaje de homicidios. El año pasado las estadísticas daban cuenta de más de un centenar de muertes violentas.

Este año los registros comienzan con el asesinato de Matías en Rafael Castillo, en la madrugada del 1 de enero y cierran con la muerte de Leandro el pasado martes 5 de marzo en Isidro Casanova.

Matías Hernán tenía 27 años y dos hijos de 4 y 6 años. En la esquina de Las Flores y Ñorquín, Rafael Castillo, fue atacado por cuatro delincuentes que lo asesinaron de dos balazos al intentar robarle el auto.

Leandro contaba 24 años y una vida por delante,  fue  asesinado en el Barrio San Carlos de Isidro Casanova  cuando se resistió a entregar su celular.

Después de Matias,  un joven de 29 años, fue salvajemente ultimado por un hombre que le disparó un balazo en la cabeza en  altos de Altos de Laferrere.

A ellos debe sumarse el homicidio de Francisco; de 51 años que en horas libres trabajaba de remisero,  ocurrido en Laferrere el pasado 9 de enero y  tres días más tarde los crímenes  del Barrio Nicoll de Virrey del Pino y del Barrio Almafuerte de San Justo.

Sumemos que el 15 de enero un efectivo de la federal  que estaba de civil esperando un colectivo en Villa Madero  y se enfrentó a un delincuente  al que mato.

Ya  terminando el mes,  se registro la muerte de  tres ladrones más, dos  en Isidro Casanova al querer asaltar a un policía de civil, y otro en la rotonda Querandí, cuando un efectivo de la Policía de la Ciudad circulaba a bordo de una moto vestido de civil. Dos “motochorros” le cruzaron el vehículo y  le apuntaron con armas de fuego, luego de un enfrentamiento cayó uno de los maleantes.

Febrero dio inicio con la muerte de Laly, una mujer trans, en Villa Luzuriaga y de un joven, de 24 años, quien se hallaba en compañía de varios de sus amigos en una plaza de Rafael Castillo. Dos motoqueros lo asesinaron salvajemente a balazos.

Continuó con el deceso de otro maleante que quiso robar un negocio  en Laferrere y se enfrentó con un agente que estaba circunstancialmente en el lugar.

El mes terminó  con la ingrata noticia que Darío, oficial de la Policía Local de La Matanza y padre de una chiquita, murió tras dos  días de agonía. Había sido baleado el 20 de febrero por delincuentes que quisieron asaltarlo en el barrio San Alberto.

El primer 1 de marzo los vecinos de Tablada se conmocionaron al enterarse que había un hombre muerto en un vehículo. El cadáver estaba envuelto en una frazada y atado con cables. Ese mismo día, pero en el otro extremo del distrito; en Virrey del Pino, una oficial de la Policía de la Ciudad logró abatir en un tiroteo a uno de los dos motochorros que la interceptaron para robarle el celular.