LA MATANZA: La UCR se cae con la quinta columna adentro

“Lo que no lograron los conservadores lo lograron nuestros dirigentes” fue la frase que a modo de síntesis dijo el viejo  radical al referirse a la situación del  partido.

Con una mezcla de bronca y nostalgia habló de Crisólogo Larralde,  hombre convencido que el radicalismo era el instrumento de liberación económica, política y cultural de las masas trabajadoras.

“Voto directo, representación de las minorías en las estructuras partidarias e inclusión de un sistema de asambleas donde los afiliados puedan resolver sobre la orientación general del radicalismo” era lo que reclamaba.

Se refirió a Lenbensohn cuando decía “Nuestra voz se hará sentir con  toda vehemencia  cuando ella sea necesario, en salvaguarda de los derechos e intereses del pueblo”.

“Soy del tiempo – dijo- cuando “la Unión Cívica Radical era un partido de principios democráticos, con una carta orgánica  que te permitía elegir y ser elegido. Para ser candidato radical,  primero se aprendía a ser radical, se servía a los ideales del partido y cuando había méritos suficientes los correligionarios tiraban  tu  nombre para cualquier candidatura”.

Balbín, Larralde, Lenbensohn,  Don Emilio Parodi, de la misma camada  de dirigentes era el Dr. Ignacio Arieta, férreo defensor del voto directo de los afiliados. En una ocasión, al referirse a la sucesión de la presidencia del Comité Nacional, escribió  “se tuvo la impresión de una máquina bien lubricada en todos sus engranajes, que respondía a una conducción fría y deshumanizada  marchaba a un fin preconcebido”.

Esa máquina – una quinta columna- a que se refería el Dr. Arieta se puso en marcha en la UCR de La Matanza desde que asumió la presidencia del Comité Provincia Daniel Salvador.

Después de dos años de intervención, Salvador y  un contubernio con algunos dirigentes locales nombró presidenta de la UCR de La Matanza a la diputada Josefina Mendoza.

La diputada oriunda de Daireux, un pequeño pueblo del interior bonaerense, relató a medios de prensa como fue su nominación para integrar la lista de diputados nacionales “Un día antes del cierre me llamaron para ofrecerme la candidatura.  Te diría que me lo sugirieron 12 horas antes. Me llamó Daniel Salvador, el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires,  me preguntó si quería integrar la lista de diputados nacionales en un lugar expectante, con posibilidades reales de entrar a la Cámara”.

Ese mismo llamado se repitió el año pasado para convertirse en presidenta del radicalismo matancero. De militancia partidaria; nada, de vivir en Matanza tampoco. De voto directo de los afiliados menos, de presidenta-interventora todo.

“Por fin, ya está. Trabajamos por la unidad del radicalismo y lo logramos; estamos conformes”, manifestó el ex concejal Manuel Atencio, quien pasó a ser vicepresidente  en el marco del  amañado acuerdo, agregando que “ahora el objetivo es recuperar la unidad dentro del partido para ampliar las bases de sustentamiento de Cambiemos”.  (No es lo mismo unidad que domesticar, dijo el paisano).

El por qué y para qué se puso en movimiento la máquina de que hablaba Arieta se desprenden de las palabras  Atencio pero también de Mendoza,  cuando asumió  dijo,  “el candidato del espacio es Alejandro (por Finocchiaro).

Y el círculo se cierra. El afiliado no puede votar, no tiene posibilidad de elegir o ser elegido, le imponen un candidato   y  se pasa abiertamente  a ser comparsa del neoliberalismo.

Cosas verán radicales que serán de no creer.